Dulces caseros cubanos. Mercadesa.

Dulces caseros cubanos: el complemento de una buena comida

Los dulces caseros cubanos tienen un sabor tradicional. Su gusto y aroma a hogar están distribuidos por todo el mundo. Cuando nos referimos a los dulces cubanos, la primera palabra que suele pasar por nuestra cabeza es “casero”: la tradición cubana es muy familiar y estos postres son parte de las cenas familiares o reuniones con amigos, así que ya sabes: no importa el lugar o la situación, Cuba siempre estará presente.

Quédate leyendo este artículo de nuestro blog y aprende sobre recetas de los dulces cubanos, más tradicionales y sencillos, que se pueden preparar con una cazuela, un horno, y un poco de tiempo para disfrutar de la repostería cubana; y no te olvides, cada vez que te inviten a comer en una casa cubana… Deja sitio para el postre

Para los cubanos el dulce, al igual que la cultura, «no tiene momento fijo». Te invitamos a conocer algunas de las dulces preparaciones que no faltan ni en las calles de nuestra isla ni en las mesas de nuestros hogares.

1. Arroz con leche se quiere casar

Dulces caseros cubanos

 Y como dice esta popular canción infantil, el arroz con leche cubano es uno de los ricos postres más tradicionales de nuestra cultura culinaria. Es de los dulces caseros cubanos más fáciles de hacer, pues requiere de ingredientes sencillos y presentes en cada hogar. Estos son el arroz, el azúcar y la leche.

La receta de arroz con leche cubano llegó a la Isla por los españoles, que a su vez la habían heredado de los árabes. Aunque es muy conocido en otras regiones de América, cada país le incorpora su toque. En Cuba, por ejemplo, ¡no puede faltar la canela!

Por su alto contenido nutricional, forma parte del menú en la mayoría de las escuelas e incluso centros de trabajo de Cuba. Pero ¡por supuesto!, no se compara con el que hacemos en casa. 

2. Flan de leche: un dulce regalo

Otra joya de la repostería cubana es el flan. Aunque es de origen europeo, es un dulce muy popular en las cocinas de Cuba.

Desde pequeños, nuestras abuelas o madres lo preparan en ocasiones especiales. Un «flancito» en Cuba es fácilmente un regalo.

Dulces caseros cubanos

Y no solo en nuestras casas, también en los restaurantes o heladerías es muy común verlo. En algunas ocasiones se presenta a modo de copa lolita, una exquisita combinación de un trozo de flan y una bola de helado.

Formas de hacerlo existen muchísimas. En dependencia de la disponibilidad y el gusto personal, varían los ingredientes.

Por ejemplo, los amantes de una consistencia más sólida le agregan más huevos a la receta.  Algunos le incluyen leche condensada que le da un dulzor especial y otros añaden el sabor particular de la vainilla. Y, ¡cómo no!, también están los que lo prefieren natural.

3. Pudín de pan o budín

«Mueve el pudín que se quema la olla». Así decimos los cubanos cuando necesitamos que alguien se apresure.

Aunque se lo debemos a los ingleses, este es uno de los dulces caseros cubanos más tradicionales de nuestra isla. Postre ideal para disfrutarlo en Navidad o en un cumpleaños.

Entonces, «ponte las pilas» y aprende la receta de este delicioso postre de Cuba. Para su elaboración necesitarás azúcar, huevo, vainilla, mantequilla y el ingrediente clave que puede ser desde coco o chocolate hasta piña.

4. Tocinillo del cielo: un postre celestial

Aunque estéticamente se parece al flan, e incluso algunos lo confunden, ¡no es lo mismo! Como muchos de los dulces caseros cubanos, proviene de la tierra española.

Cuentan que data del siglo XIV y que sus creadoras fueron unas monjas. Dada su ascendencia religiosa, fue bautizado como tocinillo del cielo. 

Puedes prepararlo fácilmente en tu casa y degustarlo junto a la compañía que desees. Necesitarás azúcar blanca, agua, zumo de limón, yemas de huevos, huevos enteros y vainilla. 

5. Mira la natilla, pepilla

Uno de los clásicos dulces que se hacen en los fogones cubanos es la natilla. Su popularidad es tanta que ha sido inspiración para algunas canciones. Tal es el caso del divertido y pegajoso tema del grupo Habana Abierta. «La natilla, la natilla… ay mira la natilla, pepilla» estribillo que resalta la alegría y sandunga que se respira en nuestras calles.

Aunque la receta original es de los españoles, a diferencia de esta, la natilla cubana no lleva huevos en su elaboración. En su lugar se emplea maicena o fécula de maíz para darle una consistencia especial. 

Este es un postre muy versátil. Puede ser con sabor a fresa, piña, vainilla, chocolate y muchas más variantes. Las natillas de vainilla son muy ricas…, ¡pero las natillas de chocolate son un auténtico vicio!

6. Un merengue en la puerta de un colegio

¿Alguna vez has escuchado este refrán «durará lo que dura un merengue en la puerta de un colegio»? ¿Sabes qué significa? Pues quiere decir que no durará nada.

Y esa es la comparación más acertada que podemos hacer con esta receta de merenguitos al horno. Al ser tan exquisitos, es muy difícil comer solo uno. ¡Te prometo que no podrás parar!

Lo mejor es que el merenguito se prepara con claras de huevo. Así que, si elaboras algún plato que solo necesite yemas de huevo, ya sabes qué hacer para aprovechar las claras: ¡merenguitos!

Este es uno de los dulces cubanos que todo nativo ha probado. Y es muy sencillo de elaborar. Solo requieres claras de huevos, azúcar y vainilla o ralladura de limón.

7. Masareal: para matar el hambre

Otro dulce que ha pasado a la historia culinaria de Cuba es el masareal, también denominado «matahambre».

Antiguamente era tradición para todo niño cubano comer durante su merienda escolar uno o más de estos. Es tan común verlos en las vidrieras de nuestras paladares que a veces no tienen ni la mejor estética.

Pero lo cierto es que un masareal preparado correctamente, es muy sabroso. Además, es ideal para mojar en la leche durante el desayuno o para combinar con un café.

Los rellenos de coco o guayaba son los más frecuentes, aunque pudiera ser también de queso, boniato o lo que desees. Para su elaboración necesitarás azúcar, harina, huevos, mantequilla y maicena. 

8. Turrón de maní: el dulce casero cubano preferido por muchos

El turrón de maní es una de esas golosinas con las que nos topamos en cada rincón de la Isla. Mientras esperas la guagua, saliendo de la escuela, en el banco de un parque, ¡es tan común ver a un cubano disfrutando de un maní!

Será su alto valor energético que nos viene muy bien para soportar nuestros quehaceres diarios o su sabor que nos endulza el día.

Ya sea el turrón de maní molido, el de maní en grano o el popular cucurucho a peso, este fruto seco recoge lo más tradicional y cultural de nuestra tierra. Este último hasta fue inspiración para un conocidísimo son-pregón cubano: El Manicero.

Por suerte, el turrón de maní es un dulce casero cubano muy sencillo de elaborar y no se necesitan muchos ingredientes. Solo requieres maní en grano, tostado y sin cáscara, azúcar morena, mantequilla, miel y limón. 

Desde los dulces de la abuela hasta las tortas con apellidos famosos, todo un mundo con posibilidades fantásticas se abre en las páginas de un recetario de dulces cubanos. No hay nada como probar un postre de Cuba en esta misma tierra, de la mano de locales y con los ingredientes y métodos más tradicionales.

Los cubanos somos tan dulceros que nuestros postres nos «salen hasta en la sopa»: desde refranes o canciones hasta pregones que han recorrido el mundo.

Es por eso que, en Mercadesa disponemos de la mayoría de los ingredientes, para que puedas hacerlos llegar a tu familia en Cuba, y así puedan elaborar los mejores postres esos días en los que no tienen ganas de salir de casa. Recuerda que nosotros estamos para acercarles todo lo que necesiten.

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