Los campos de Cuba. Mercadesa.

Los campos de Cuba: cultura, tradiciones, costumbres y más…

Al igual que en todos los países del mundo, la forma de vivir en los campos de Cuba es muy diferente a la vida en la ciudad. Si te gusta la vida silvestre, o si tienes algún familiar que viva en las provincias orientales de Cuba, entonces sigue leyendo este artículo para que te familiarices un poco más con su forma de vida; y adáptate más rápido cuando vayas de visita.

Hoy Mercadesa te acercará a 10 costumbres de quienes viven en los campos cubanos:

Los campos de Cuba

1) Vivir con las puertas de casa abiertas:

Las personas de los campos son más sanas y tienen menos malicia, y aunque siempre existe la excepción de la regla, los habitantes de los campos cubanos viven sus vidas a puerta abierta o sin pasar los cierres.

2) El olor a café mañanero y el buchito compartido:

Para los cubanos lo primero del día es tomarse un café bien caliente y fuerte y si es en compañía de los vecinos, pues mejor todavía.

3) Conversaciones de patio a patio:

Esta es una de las acciones que más representan la vida en los campos cubanos. Aquí se conectan los patios sin importar que las personas sean familia o no, así los vecinos entran hasta la cocina sin siquiera tocar la puerta o pedir permiso.

4) Pedir prestado:

Cualquier objeto puede ser prestado a quien lo necesite. Por lo general es devuelto acompañado de algún dulce o jugo, o cualquier presente en forma de agradecimiento.

5) Se come ‘más sano’:

La mayoría de los productos alimenticios a los que se tiene acceso son naturales y frescos, por lo que la alimentación es mejor.

6) La gente se recoge antes:

Durante el día se puede observar el ir y venir de los vecinos mientras trabajan, pero cuando comienza a caer la noche, calabaza, calabaza, cada uno para su casa. Esto se debe a que hay menos transporte público para trasladarse a otros lugares y muchas menos alternativas de entretenimiento, por lo que quedarse en casa a ver la televisión y dormir temprano es lo más común.

7) El vecino es familia:

Los campos de Cuba

Para los habitantes de los campos los vecinos son como si fueran familia ya que se crean grandes lazos de confraternidad, por lo que no solo se vive al tanto de la vida de los vecinos, sino que se participa activamente en la vida ellos y viceversa, ayudándose los unos a los otros.

8) Un teléfono privado es de todos:

En las ciudades estamos acostumbrados a que en la mayoría de los hogares existen líneas de teléfonos fijos, pues no es el caso de los campos. Aquí existen las llamadas Públicas, que consisten en ciertas casas que son escogidas para poner un teléfono al que todos los habitantes del pueblo tiene acceso, lo mismo para llamar como para recibir llamadas, y la persona dueña de la casa donde se encuentra ubicado el teléfono tiene el deber de avisar a los pobladores de sus llamadas, claro que siempre cobran por los servicios.

9) Limpiar la acera:

Las aceras de las casas de los campos de Cuba son limpiadas con el mismo empeño y esmero con el que se limpia el piso de la casa o las ventanas.

10) El tractor es un medio de transporte personal:

Los tractores y rastras de mercancías sirven para las labores en los campos, pero también son los medios de transportes más utilizados y frecuentes en los poblados de los campos cubanos, por lo que es muy frecuente verlos, llenos de tierra, trasladándose junto a los autos, motos y bicicletas por las calles pueblerinas.

La precaria idea de “salvar” alguna tradición puede a veces resultar artificial si ya no cuenta con simpatía popular. “Tradición” implica evolución: como todo cuerpo vivo nace, crece, se desarrolla, declina y muere. 

Existen en Cuba tradiciones campesinas porque no han desaparecido ni el campesinado ni los residentes rurales no campesinos, que también las sostienen. Además, hay una buena población urbana de origen campesino que gusta de ellas. 

Por ejemplo:

El canto lírico, ha acompañado a la humanidad desde las civilizaciones primitivas hasta nuestros días; tal es, por citar una, la expresión popular a través de la décima, en especial de la espinela, que dio origen a los “guateques”.

Entrado el siglo xx, evolucionó hacia el espectáculo popular cuando algunos decimistas comenzaron a profesionalizarse viajando a sitios urbanos o semi rurales para convertir la canturía en una gran fiesta. Sobre la década de 1920 pasó a la radio y en la de 1950 a la televisión.

Los campos de Cuba. Mercadesa.

Y surgió entonces: La décima cubana de los campos:

La expresión de la décima improvisada, cantada o no, ha sobrevivido a la gran invasión de la música popular, a las modas, a la disminución del campesinado, al constante ritmo de emigración hacia sitios urbanos. Así tenemos dos tradiciones orales cubanas ligadas a la décima: la campesina y la citadina. Ambas cubren el vivo movimiento improvisador en campos y ciudades. Ha disminuido en proporción al número de personas propiamente campesinas u obreros agrícolas; pero creció con el aumento de la población urbana por migración interna desde los campos hacia las ciudades.

Las tradiciones campesinas y la décima cubana, son costumbres que definen a la Cuba de nuestros campos, y son costumbres, que vale la pena ayudar a que crezcan y se desarrollen, a que evolucionen, y a que no mueran mientras haya campesinos vivos.

Desde Mercadesa, queremos hacerle un homenaje a todos los que viven en las provincias orientales, las llamadas: gente de campo, y queremos recordarte que nuestros servicios de entregas de alimentos, llegan a todos los lugares del país.

Entonces, ¿Qué estás esperando para mandarle unas cositas a tu familiar del campo con la ayuda de Mercadesa? ¿Ya lo has hecho? Te leemos

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